El "factor humano" como elemento diferenciador dentro de las organizaciones

 


 
 
 
 
 
 

 

 

Dentro de la “ecuación del éxito” de cualquier empresa el componente humano es fundamental, por eso utilizamos la expresión “factor humano”.

Cuando hablamos de “las diferencias” que se pueden apreciar entre empresas que compiten en el mismo mercado, podemos hablar de diferencias en el producto, en su estrategia de venta, en el segmento del mercado que atacan, calidad de atención, área geográfica de cobertura, etc.

La realidad es que detrás de cada decisión estratégica, respecto de todos los temas mencionados, y que son determinantes del rumbo y resultado de las empresas, existe un individuo o un grupo de individuos, con mayores o menores capacidades, creatividad, experiencia, carisma, voluntad, etc.

Por tal motivo nos animamos a decir que “el verdadero elemento diferenciador son las personas que componen las organizaciones”, tanto a nivel dirección fijando el rumbo a seguir, aportando ideas, motorizando proyectos y tomando decisiones estratégicas, como en la trinchera de las organizaciones, donde se realiza la verdadera interacción con los clientes.

Tanto unos como otros, pero particularmente quienes tienen contacto cotidiano con la clientela; conforme a su sensibilidad, buen trato y su vocación de servicio, se convierten en elementos determinantes para captar nuevos clientes, entender sus necesidades, mantenerlos satisfechos y lograr retenerlos y fidelizarlos.

Ahora bien, si acordamos que las personas son el elemento “diferenciador”, deberíamos coincidir que la “selección” en primer lugar y la “fidelización” de nuestros empleados  en segunda instancia, son tareas a las cuales se le debe prestar especial atención.

En un mercado tan competitivo como el actual, no podemos permitirnos el lujo de perder a los mejores empleados, considerando los elevados costos de selección y capacitación. Atraer y retener a los trabajadores más eficaces y rentables, supondrá una verdadera inversión de futuro. Las empresas que realmente tratan a los empleados como uno de los activos más importantes que poseen, tienen una gran ventaja competitiva sobre las que no lo hacen.

En nuestro trabajo, advertimos que los directivos de empresas cada vez más nos demuestran su preocupación por el manejo y desarrollo del “Recurso Humano”.  Pero mientras algunos compiten por el ranking de “The Great Place to work” – El mejor lugar para trabajar, otorgado por el instituto del mismo nombre. Otros, en cambio, no hacen grandes esfuerzos para crear el mejor ambiente laboral y ven impotentes como sus mejores recursos abandonan la empresa. Preocuparse por otorgar beneficios adicionales, elaborar planes de carrera, implementar planes de incentivo y realizar evaluaciones de rendimiento periódicas que le pongan de manifiesto el nivel de satisfacción o insatisfacción de sus superiores, son algunos de los temas que debe tenerse en cuenta para poder lograr la fidelidad de nuestros empleados.

vin   Empleado inquieto en búsqueda de la superación
 

El ansia de constante superación y mejorar el nivel de vida son mandatos insertos en la carga genética de los seres humanos. Esto explica el comportamiento de los individuos más inquietos y proactivos, dentro de las organizaciones, que posiblemente no tenga como objetivo primordial abandonar la empresa, pero están constantemente indagando las ofertas de empleo, dejando curriculums y esperando una oportunidad de “mejora”.

También es importante considerar, que las ofertas de trabajo abundan entre los 20 y 30 años y comienzan a escasear después de los 40. Esto disminuye el riesgo de perdida de buenos recursos y la ventana temporal durante la cual el individuo pretende llegar a la cumbre de la vida corporativa y al puesto en el cual desea jubilarse.

En conclusión, nuestros colaboradores, probablemente los más calificados,  con edades comprendidas entre los 30 y 44 años, y en los que se ha invertido mayor tiempo y recursos en materia de capacitación, - a fin de formarlos para desempeñarse como líderes de nuestra organización – se convierten en los más apetecibles para nuestros competidores.

Con tantas oportunidades de empleo disponibles para la gente capacitada y con experiencia, los trabajadores intentan conocer qué es lo que ocurre en el mercado laboral para individuos con sus capacidades y conocimiento.
Es por esto que la dirección de la empresa debe plantearse muy en serio, el realizar un esfuerzo importante en mantener un ambiente laboral apetecible, con verdaderos beneficios para quienes trabajen en ella y que permita ofrecerles una perspectiva de crecimiento profesional y mejora de su calidad de vida. Retener a los que realmente lo merecen, no es una tarea fácil y debe ser cuidadosamente planificada, mejorando, o al menos equiparando los estándares de mercado y particularmente de los  competidores más cercanos en materia de Recursos Humanos.

vin   La actitud de la empresa
 
Está comprobado, que un empleado con una actitud positiva en su trabajo y en las relaciones con los clientes, está menos predispuesto a abandonar la empresa, porque su vinculación con ella es mayor. Al igual que ocurre con los clientes de una empresa, es mucho más costoso seleccionar y formar nuevos candidatos que retener a los empleados actuales. Hay incluso clientes que son verdaderamente fieles al empleado y no tienen ningún inconveniente en seguir al mismo si éste cambia de empresa.

Como dicen James C. Collins y Jerry I. Porras, “Una ideología clara y bien expresada atrae a la empresa a personas cuyos valores personales son compatibles con los valores centrales de la misma. Y a la inversa; repele a aquellos cuyos valores personales son incompatibles”.

Es necesario fomentar una relación fluida y armónica, entre el empleado y su superior directo, ya que esta relación es la que realmente sopesará al momento de evaluar su permanencia futura en su lugar de trabajo, debe ser preocupación de toda persona que tenga a cargo a otro integrante de la organización que se sienta cómodo y conforme en su puesto.La empresa debe buscar cómo satisfacer las necesidades básicas y específicas de cada trabajador, y el hecho que los directivos demuestren preocupación por ello demuestra sus niveles de compromiso, humanidad y lealtad hacia los trabajadores.

vin   Fidelidad premiada
 

Frederick Reichheld afirma que, “Sin empleados leales es imposible mantener una base de clientes leales”, pero, ¿cómo conseguir la fidelidad del empleado?

Las empresas deben incrementar los esfuerzos para retener a sus empleados, lograr que trabajen en niveles de alta productividad y se sientan realizados en el puesto que ocupan. Aunque los beneficios en forma de dinero, como altos salarios, bonus, planes de pensiones, etc. son importantes, los empleados también valoran cada vez más los beneficios no monetarios.

Las recompensas no monetarias hacen la vida del empleado mejor y más cómoda, de este modo se logra una mayor lealtad. La empresa debe ser creativa en la forma de encontrar motivaciones de este tipo, cuyo objetivo sea la retención del empleado.

Diferentes acciones que la empresa debiera realizar para incrementar la fidelidad son:

  • Desarrollar, fomentar y premiar la formación de los empleados,
  • reuniones y contactos periódicos en los que se potencie la autoestima y pertenencia a la empresa,
  • el reconocimiento público y privado de sus logros,
  • cuidar los pequeños detalles,
  • agradecimiento de los esfuerzos extra,
  • flexibilidad en los horarios,
  • proveer de oportunidades para la mejora profesional,
  • mejorar las prestaciones sociales,
  • ayuda comprensiva en los problemas personales, agradecimientos puntuales por escrito,
  • promoción por rendimiento,
  • incluir a los trabajadores en las decisiones y en la información,
  • dotar a la empresa de instalaciones deportivas, comedores, servicios médicos, de guardería, etc.,
  • facilitar ordenador o teléfono móvil para uso personal,
  • valorar las opiniones expresadas por los trabajadores,
  • crear un buen ambiente de trabajo entre compañeros,
  • difundir acciones de comunicación interna por todo tipo de canales y medios (revista, foro, boletines, Intranet,…),
  • sorprender con viajes personales o en grupo,
  • la creación de un Programa de Incentivos que premie sus logros y objetivos tanto individuales como en equipo, etc.

Actualmente, ya no se trata de premiar sólo al empleado de forma individual, hoy en día se fomenta el trabajo en equipo y es una práctica cada vez más extendida por los beneficios que produce, tanto en la organización como en los propios empleados.

A la recompensa individual se une la de todo el equipo, así, el trabajador tiene una mayor predisposición a trabajar en grupo. Esto no quiere decir, que se deje de premiar e incentivar al empleado de manera individual, ya que cada persona es única y tiene sus propias necesidades, sino que se deben integrar los reconocimientos dentro del equipo que forma, para incentivar la colaboración entre los empleados como grupo y predisponer el trabajo en equipo.

vin  La flexibilidad en el trabajo
 

Entre las acciones que la empresa puede realizar para fidelizar a sus trabajadores, hay que prestar especial atención a la flexibilidad laboral. Hay que lograr un equilibrio entre la vida personal y laboral, porque todos los empleados tienen sus propias necesidades. Conseguir este equilibrio, significaba antes una compatibilidad entre ambas, pero sin mezclarse. Sin embargo, actualmente este equilibrio se ha traducido en una conciliación, es decir, al trabajador tal vez le interese en ciertas ocasiones, canjear horas de la jornada laboral por horas en el tiempo libre. De este modo la empresa deberá buscar un equilibrio entre la flexibilidad que esperan los empleados y la que ella puede permitir para seguir ofreciendo un buen servicio a sus clientes.

En la actualidad, un trabajo se considera algo más que un lugar donde ganar dinero y más que una serie de tareas a realizar. El sueldo ya no es lo más importante, la presión y el reconocimiento del trabajo son los factores clave en la satisfacción del empleado. Mientras que un sueldo puede ser mejorado por la competencia, los otros factores son los que la diferencian de las demás y las que consiguen que los empleados sean leales a la misma.
Los empleados buscan cada vez más una flexibilidad entre la vida laboral y la personal, y las empresas que sepan ofrecer este valor, tendrán mayor capacidad para retener a sus empleados.

Las empresas deben motivar y estimular constantemente, y de manera creativa a los empleados,para así cuidar y aumentar día a día su fidelidad. Y lo debe hacer, atendiendo a las diferentes necesidades de cada empleado, para suministrarle el beneficio adecuado a través de una verdadera creación de valor. El reto consiste en la creación de experiencias innovadoras para la fidelización y retención de los empleados.

En conclusión, la gente no es realmente fiel a la empresa, la gente es fiel a lo que la empresa representa para ellos y a los valores que ésta sea capaz de ofrecerles.

vin  ¿Por dónde empezar?
 
Cuando  nuestros clientes nos hacen conocer su preocupación por el tema Recursos Humanos, le sugerimos en primera instancia poner al desnudo los problemas más serios de sus organizaciones, los que deben ser resueltos indefectiblemente. Normalmente la comunicación, motivación, capacitación, la escasa participación y una pobre perspectiva de crecimiento son los problemas sobre los cuales se debe poner especial atención.

Implementar un programa de “evaluación de desempeño” periódico, pone de manifiesto al empleado, no solamente que se está pendiente de su performance, sino que la empresa se preocupa por suministrarle un espacio en el cual él pueda “comunicar” a sus superiores sus inquietudes y reclamos que de alguna manera permita mejorar su propio entorno laboral y como consecuencia su productividad.

Este programa, implementado y supervisado por expertos, puede suministrar valiosa información y dejar en evidencia los principales problemas que debe enfrentar la organización.

De igual modo, implementar “cursos de liderazgo y motivación” para los mandos medios, también permitirá poner en evidencia problemas internos que por un motivo u otro solo se ponen en evidencia ante los capacitadores interactuando con los capacitados.

Si Uds. tiene alguno de los siguientes problemas:

  • advierte que su organización ha crecido al punto que no conoce a los responsables de sus sucursales y mucho menos a los vendedores,
  • que la rotación de sus vendedores y mandos medios ha aumentado al punto que debe estar buscando reemplazos en forma constante,
  • que sus esfuerzos por comunicar la visión y metas de la organización no están dando los resultados esperados,
  • que independientemente de la mejora de los sueldos y los incentivos económicos advierte que no logra motivar a sus empleados.

Es el momento oportuno para trabajar sobre el “factor humano”.


 

                                                                                                                  Autor:   Cr. Luis Armentano – Agosto 2012