La evolución de la mora en el 2013

 
 
 
 
 
 

 

  
 

Menores ventas, mayores costos, inflación, controles, mercadería que falta, impuestos que suben, presiones sindicales, sueldos que suben, caída de cartera de créditos, más mora. Así es la vida.

Hace algunos meses atrás, reflexionábamos en nuestro informe de perspectivas para el año 2013:

¿Cómo serán las ventas el año próximo? Con una inflación que le seguirá “comiendo” sus ingresos reales mes a mes, aumento de impuestos provinciales y, por ahora, más retenciones por ganancias, con alto endeudamiento en tarjetas de crédito y pagos de cuotas mensuales por bienes comprados en los últimos años, la clase media tendrá realmente menos plata, lo que impactará directamente en la tasa real de crecimiento del consumo. Pero es posible que todo dependa más de su humor, que de su bolsillo….

Si bien todavía podría ser prematuro hablar de una salida de la clase media del consumo de bienes durables, lo cierto que las ventas bajan, dando la impresión que ese segmento ha decidido tomar rumbos distintos a los que orientaron sus decisiones en los últimos años: más cruceros y menos compras de electrodomésticos.

Con la sensación de alguna historia ya vivida, su humor cambió y parece pensar que es mejor “hacer ahora lo que seguramente no pueda hacer más adelante”. O, tal vez, le parezca que el dólar turista está barato y es una buena oportunidad para hacer un viaje pagando en cuotas con la tarjeta de crédito…

Fuese la razón por la que fuese, si la salida de este grupo de clientes finalmente se produce (suponiendo que todavía no hubiese ocurrido…), provocará un cambio no sólo en la mezcla del tipo y calidad de productos que las casas de electrodomésticos han estado vendiendo en los últimos años, sino también en los porcentajes de mora de las carteras de préstamos personales y tarjetas de crédito.

Dejando de lado el análisis de la variación en la mezcla de tipo y calidad de los productos vendidos durante los últimos 3 meses, que seguramente estarán haciendo por estos días, me referiré exclusivamente a nuestra visión respecto de qué pasará con la mora durante este año.

Es altamente probable que los indicadores de mora tengan una tendencia creciente durante el presente año: en un proceso inflacionario, con subas de ingresos salariales que seguramente serán inferiores al aumento de los sueldos que consigan los sindicatos, más impuestos y aumentos en los servicios públicos y privados, la gente tendrá menos plata en los bolsillos.

Pero la salida de la clase media del mercado del crédito, también provocará un aumento en los indicadores de mora por cambio en la mezcla de clientes que componen la cartera de créditos: habrá una participación porcentual mayor de clientes con bajos ingresos que antes, que normalmente tienen más dificultades para hacer frente a sus obligaciones de pagos.

Trataré de simplificar la idea con un ejemplo:


Suponiendo que la clase media más tradicional redujera su financiación a la ¼ parte de lo que venía haciendo, como los segmentos socio culturales tienen niveles diferentes de morosidad (seguramente quienes otorgan créditos a clientes que tienen planes sociales podrán entenderlo con mayor facilidad), la mora aumentaría automáticamente sin que se produjeran modificaciones ciertas en las condiciones crediticias, como mostramos en este ejemplo.

En un primer análisis de variación (color naranja), como el nivel de morosidad aumentó, podríamos pensar en la necesidad de modificar la política de crédito o cambiar los plazos de la gestión de mora. Pero lo cierto que nada ha cambiado: los porcentajes de morosidad por segmento socioeconómicos son los mismos, pero en nuestro ejemplo se produjo un aumento real del 10% en el promedio total de la mora.

En un segundo análisis de variación (color azul), se muestra el mismo cambio de participación porcentual pero se le ha agregado un aumento del 10% en la mora de cada uno de los segmentos. Resultado: la mora total creció un 20%.

Por último, como complemento a este análisis, vale la pena comentar que la estacionalidad también tendrá un papel importante durante este año, ya que las familias se “jugarán” la llegada de los aguinaldos mucho más de lo que lo viene haciendo durante los últimos años. 

En la práctica, este proceso se irá produciendo lentamente durante la primera mitad de este semestre, en la que una buena parte de los clientes del segmento de clase media tradicional vaya cancelando sus préstamos actuales y no los renueve, pero empezará a acentuarse a medida que nos acerquemos a mitad de año.

Este análisis será particular para cada empresa, teniendo en cuenta su localización y dispersión geográfica, el tipo de mercadería ofrecida y las líneas de crédito disponible. Toda información estratégica que podamos extraer de nuestras bases de datos, será importante para descomponer la mora en cada uno de sus orígenes

En síntesis: es probable que los indicadores de mora tengan un crecimiento durante la primera mitad del año, leve al principio pero sostenido después, con un pico máximo hacia el mes de Junio, cuando confluyan los 3 factores analizados: mora real, mora estacional y cambio en la mezcla de nuestra cartera de créditos.

Estar atentos a la evolución de los indicadores de cobranza y de mora (especialmente las referidas a la mora temprana), será una de las tareas más importantes de aquellos que cuentan con servicios de financiación, sean préstamos de consumo, préstamos personales o tarjetas de crédito. La otra, claro está, será seguir la evolución de las ventas…

 


 

Autor:   Lic. Orlando Matti – Marzo 2013